EDAD MEDIA EN EUROPA 11 GRADO





La literatura medieval europea

Durante los primeros siglos de la Edad Media, los diversos pueblos europeos, determinados por lo que había sobrevivido del Imperio romano y guiados por los principios del cristianismo, reciclaron, filtraron y establecieron nuevas culturas, que se manifestaron de formas diferentes en cada región del continente.

El cambio de la cultura clásica grecolatina a la europea occidental fue una transición lenta. Entre los siglos V y X las nacionalidades, los idiomas, las literaturas y las razas se formaron y adquirieron rasgos particulares y propios en cada región del antiguo continente.

Los pueblos germanos del norte de Europa –daneses, escandinavos, suecos e islandeses–, descendieron y ocuparon los territorios abandonados por los romanos de Gran Bretaña, Bretaña y Normandía.

Las mutuas influencias entre los pueblos bárbaros del norte y los asentados en estas regiones, la confluencia de costumbres, mitos, leyendas e idiomas, produjeron una literatura caracterizada por una visión mágica y maravillosa del mundo y la historia.


De allí se desprende la presencia de hadas, duendes, brujas, fantasmas y gigantes que habitan los paisajes de poemas como el Beowulf, las eddas o el Cantar de los nibelungos.

El carácter de la literatura del sur de Europa, en los territorios que hoy ocupan España, Francia e Italia, estuvo marcado de manera definitiva por el Imperio carolingio. El origen y el contexto de la literatura están ligados estrechamente a las ideas del cristianismo, pues el Imperio carolingio fue el principal defensor del papado, de las ideas religiosas y del estado feudal.

Frente a la literatura medieval del norte europeo, la literatura del sur asume características más realistas y motivos temáticos claramente cristianos, como en el Cantar de Roldán o el Cantar de Mio Cid.


Eddas y sagas

Estas expresiones literarias islandesas narran la creación

mitológica del mundo (eddas) y la historia de Islandia y otros pueblos nórdicos (sagas).


La narrativa medieval europea

Narración en verso

La narrativa medieval comenzó con los relatos recitados por los juglares, quienes, como ya sabemos, iban por las ciudades cantando historias, entreteniendo e informando al público. Estas narraciones en verso evolucionaron hasta las formas modernas de la novela y el cuento.

Aunque lo más frecuente en la actualidad es que la narrativa esté escrita en prosa, en la Edad Media la mayoría se escribía en verso. La prosa narrativa aparece hacia el final de la Edad Media.

Los textos narrativos en verso aparecieron después del siglo X y son característicos de la formación de las nuevas culturas. Entre las formas de la narrativa medieval en verso destacan los poemas épicos y los romances.

Los poemas épicos que se cultivaron tuvieron las características propias de cada nación de acuerdo con su situación histórica. Pero el modelo predominante fueron las canciones de gesta francesas (siglos XI - XIII), que sirvieron de modelo a la épica de los países románicos e incluso de los situados fuera del área románico, como en el caso del Cantar de los nibelungos (siglo XII), que recoge leyendas de los pueblos germánicos.

El Cantar de Roldán

Francia cuenta con la producción de poemas épicos más rica de Europa. El cantar de gesta más importante es la Chanson de Roland (Cantar de Roldán), de finales del siglo XI, que narra un episodio de guerra acontecido en el año 778, aunque los hechos históricos se exageran o deforman. Roldán, jefe de la retaguardia del emperador Carlomagno, es traicionado por el siniestro Ganelón, quien había sido enviado por el mismo emperador para firmar la paz con el rey moro de Zaragoza. Inferior en hombres, Roldán es herido mortalmente y su ejército es diezmado. Sin embargo, decide morir con dignidad, abrazado a su espada.

Con el tiempo, los cantares de gesta franceses se transformaron en romans, composiciones en verso en las que predomina el elemento fantástico sobre los hechos históricos. Las fuentes de inspiración de los romans franceses fueron las leyendas bretonas y especialmente, las del ciclo artúrico, con las figuras del rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda. Chrétien de Troyes (1135-1190) es quien recrea esta tradición literaria del rey Arturo.

El cantar de los nibelungos

Este cantar de gesta alemán fue escrito en el siglo XII. Narra la trágica historia del héroe Slegfried, quien muere asesinado a pesar de poseer los poderes sobrenaturales adquiridos en el mundo de los nibelungos al bañarse con la sangre del dragón. Slegfried poseía, además, una capa que lo hacía invisible y una espada que incrementaba su fuerza y agilidad en el combate; además, era el más fuerte, osado, noble y bello de los mortales. Después de su muerte, el poema es una maravillosa trama de poder, intrigas y venganzas, protagonizada por la esposa del héroe, Krimilda.

El Beowulf

El poema narra de manera fabulosa las hazañas de Beowulf, héroe de los gautas, vecinos de los suecos. En la primera parte, Beowulf se enfrenta a un monstruo gigantesco que habita una laguna y asola el reino danés de Ródgar. En la segunda parte, Beowulf, sabio y encanecido, es rey de Suecia. Debe enfrentarse a un dragón que depreda el reino y, aunque vence a la bestia, es herido mortalmente.

Narración en prosa

La prosa en romance tuvo una aparición más tardía respecto al verso, y se presentó en formas y contenidos variados. Algunas formas se heredaron de la Antigüedad clásica, como el ejemplo (del latín exemplum), que consistía en una breve historia real o imaginaria de carácter didáctico-religiosa y cuya existencia fue determinante en el desarrollo del cuento, el cual solo hasta el final de la Edad Media adquiere su forma definitiva.

El Decamerón

El italiano Boccaccio, en su obra Decamerón (1349), llevó a cabo una transformación definitiva del ejemplo, y dio paso a una estructura más moderna de narración: la novella, que en español equivale a cuento. Esta narración elimina el carácter estático de la acción del ejemplo y el valor fijo de su enseñanza moral para hacerla más problemática o ambigua. El Decamerón es una colección de cuentos cuya historia comienza cuando un grupo de amigos y amigas se refugian durante diez días en una casa de campo huyendo de la peste que asola Florencia. Todas las noches, cada uno de los personajes cuenta un cuento. En total, son cien los cuentos que integran la obra; en ellos, Boccaccio presenta una crítica de la sociedad de la época, en la que el ignorante engaña al sabio, el hipócrita hace fortuna y la astucia y la agudeza siempre triunfan.

Los Cuentos de Canterbury

En Inglaterra a mediados del siglo XIV aparece la primera gran obra en lengua inglesa. Se trata de los

Cuentos de Canterbury, de Geoffrey de Chaucer. Es una colección de cuentos en verso con prosa intercalada. La trama general es el viaje de un grupo de peregrinos desde Londres hasta el santuario de Santo Tomás de

Canterbury. Para hacer el camino más ameno, se comprometen a contar cuentos. La obra ofrece una visión detallada de la sociedad inglesa del siglo XIV.

Libros de caballerías y novelas caballerescas

En la Baja Edad Media surge el tema narrativo del caballero-héroe como sublimación poética de la realidad militar de la época. Estas narraciones, escritas en prosa o en verso, presentan dos formas.

En los libros de caballerías, hacia los siglos XII y XIII, se traza la biografía de un caballero que atesora las virtudes morales (honor, fidelidad y lealtad amorosa) y físicas (fortaleza extraordinaria y hábil manejo de las armas) que vaga como caballero andante por un mundo lleno de maravillas y portentos, en un espacio de exótica geografía y presentado en tiempos remotísimos. Entre este tipo de literatura destacan Amadis de Gaula y Lancelot.

La novela caballeresca se desarrolla entre los siglos XIV y XV y se caracteriza por su relativo realismo, ya que se inspira en caballeros que realmente existieron en Europa, quienes a su vez imitaban a los caballeros de la literatura.

La novela caballeresca más conocida, Tirante, el Blanco (o Tirant lo Blanch), escrita por Joanot Martorell, es calificada por Cervantes como “el mejor libro del mundo”.

Por su origen, la novela medieval se ofreció al público como una recopilación de historias y no como un producto creativo. Esto llevó a que se creyera que personajes como Perceval o Lancelot existieron en realidad, y determinó por mucho tiempo la temática de la literatura, hasta caer en una actitud petulante y rutinaria, duramente caricaturizada por Cervantes en el Quijote.

La lírica medieval europea

A finales del siglo XI en Provenza, al sur de Francia, tuvo lugar un importante florecimiento cultural que duraría dos siglos. Una de sus consecuencias fue el nacimiento de la corriente poética del amor cortés, que se centraba en la exaltación de la figura de la dama. Esta poesía, conocida como lírica provenzal, influyó de manera determinante en la producción poética europea.

La lírica provenzal del amor cortés tuvo una fuerte influencia en Italia; las primeras manifestaciones que se conservan (finales del siglo XII) presentan ya esta influencia. Pero mientras que en el norte los trovadores adoptaron la lengua provenzal para la expresión poética, en Sicilia y Toscana (en el sur y centro de Italia) prefirieron componer los poemas en lengua vulgar italiana modelados a la manera provenzal. Esta poesía fue enseguida aceptada en los ambientes urbanos y universitarios y de este modo surgió a mediados del siglo XIII la escuela poética siciliana, creadora de una nueva forma métrica, el soneto. A finales de siglo, nació el Dolce Stil Novo, iniciado en los poemas de Guido Guinizelli y Guido Cavalcanti. Ahora, la nobleza del poeta no procede del linaje, como en el amor cortés provenzal, sino de las virtudes del corazón. La bella donna es quien motiva en el poeta la nobleza de un corazón gentil y se convierte en la intermediaria entre Dios y el poeta.

En Alemania, durante los siglos XII y XIII surgió una producción literaria vinculada estrechamente a la del resto de Europa. La lírica siguió los modelos provenzales del amor cortés, si bien los adoptó a sus tradiciones. Estos poemas líricos recibieron el nombre de Minnesang (canto del amor) y tienen como tema central el amor incondicional a la dama.

La Divina comedia

Durante el siglo XIV, Europa se vio afectada por una gran crisis. Las estructuras feudales se tambalean para dar paso a la creación de estados modernos, y la Iglesia sufría un debilitamiento de su poder. Ésta fue una etapa de grandes contradicciones, un profundo sentido religioso y a la vez una gran fe en los valores humanos quedaron reflejados en el arte y la literatura.

La crisis del mundo medieval representó en su conjunto una etapa positiva, pues significó el cambio hacia un nuevo periodo. Este cambio fue lento, y

cabe decir que se trató en esenia de una transformación de carácter intelectual. De Italia, país más desvinculado del sistema feudal, irradia hacia el resto de Europa esta renovación, fundamentalmente literaria.

La obra de Dante Alighieri refleja la nueva sensibilidad, basada en la fe en el ser humano y en sus capacidades, y anuncia una manera de concebir el mundo que se define con el término de humanismo.

Dante Alighieri nació en Florencia (1265) y murió en Ravena (1321). En sus dos obras más importantes, Vida nueva y la Divina comedia, logró transmitir las sensaciones de su espíritu en relación con Beatriz Portinari, quien se convierte en la excusa para sus reflexiones sobre el amor, la vida, la muerte y la gloria celestial. Sus aportes fueron clave para la consolidación del italiano como idioma culto y el desarrollo de una renovación literaria.

Dante es considerado el padre del idioma italiano y el precursor del Renacimiento europeo. A partir del dialecto toscano de Florencia, e incorporando lo mejor de otros dialectos italianos, elabora un lenguaje armonioso, capaz de expresar la realidad vital de su época, con metáforas y versos rítmicos.

Con la Divina comedia, Dante es el primer poeta de Europa que retoma el pasado poético, religioso e intelectual de Europa y lo funde con los principios estéticos y filosóficos de la antigüedad. Aunque escribe su obra en la Edad Media, proyecta las coordenadas del Renacimiento y da cauce al afán de conocimiento del humanismo.


ACTIVIDAD 1

El poeta italiano Dante Alighieri merece un capítulo aparte en la historia de la literatura. Aunque vivió entre los siglos XIII y XIV, se adelantó a su tiempo y abrió las puertas de una nueva época: el Renaci-miento. Su
obra capital, la Divina comedia, cambió el curso de la historia literaria de Occidente y es considerada la

primera obra maestra europea.


He fantaseado una obra mágica, una lámina que también fuera un microcosmos; el poema de Dante es esa lámina de ámbito universal.

(…) A todos es notorio que los poetas proceden por hipérboles: para Petrarca o para Góngora, todo cabello de mujer es oro y toda agua es cristal; Dante se prohíbe ese error; en su libro no hay palabra injustificada.
Jorge Luis Borges


El poeta, tras hallarse en una selva oscura y enfrentar a tres fieras, emprende, bajo la guía de su maestro, el poeta Virgilio, un viaje por los reinos de ultratumba. En primer lugar, arriba al Infierno, que es un inmenso embudo que llega hasta el centro de la Tierra. Los condenados están repartidos según sus pecados en nueve círculos concéntricos. En este pasaje, el poeta se encuentra en el segundo círculo: el de los lujuriosos.

Canto V
sentenciados eran los pecadores carnales
Círculo II - Lujuriosos
que la razón al deseo sometieron.
Así pues bajé del círculo primero
Y como las alas llevan a los estorninos
abajo al segundo, que menor espacio ciñe,
en tiempo frío, en larga y compacta hilera,
pero más dolor, más punzantes lamentos. (…)
así aquel soplo a los espíritus malignos

de aquí, de allá, de abajo a arriba, así los lleva;
Ahora comienzan las dolientes notas
nunca ninguna esperanza los conforta
a dejárseme oír: he llegado ahora
de algún reposo, o de disminuida pena.
a donde tantos lamentos me hieren.


Y como van las grullas entonando sus lamentos
Vine a un lugar de toda luz mudo,
componiéndose en el aire en larga fila;
que ruge como tempestad en la mar
así vi venir, exhalando gemidos, (…)
cuando contrarios vientos la combaten.


Y comencé: −Poeta, a aquellos que juntos
La tromba infernal, que nunca calma,
tan gustosamente van, yo hablaría,
arrastra en torbellino a los espíritus,
que parecen bajo el viento tan ligeros.
volviéndose, y golpeando los molesta.


Y él a mí: −Verás, cuando más cerca
Cuando llegan ante su propia ruina,
estuvieren: y tú por el amor que así los lleva
allí son los gritos, el llanto y los lamentos,
los llamarás entonces; y ellos vendrán.
aquí blasfeman de la virtud divina.



Tan pronto como el viento a nos los trajo

Supe que a un tal tormento                                                                        les di la voz: −¡Oh dolorosas almas

venid a hablarnos, si no hay otro que lo impida!

Como palomas por el deseo llamadas, abiertas y firmes las alas, al dulce nido, cruzan el aire por el querer llevadas: así salieron de la fila donde estaba Dido, a nos vinieron por el maligno aire, tan fuerte fue el afectuoso grito.

−¡Oh, animal gracioso y benigno,

que visitando vas por el aire negro enrojecido a nosotros que de sangre al mundo teñimos: si fuese amigo el Rey del universo,

a El rogaríamos que la paz te diera,
por la piedad que tienes de nuestro mal perverso.

Di lo que oír y de lo que hablar te place nosotros oiremos y hablaremos contigo, mientras se calla el viento, como lo hace. (…)

Amor, que de un corazón gentil presto se adueña, prendó a aquél por el hermoso cuerpo que quitado me fue, y de forma que aún me ofende.


Amor, que no perdona amar a amado alguno, me prendó del placer de este tan fuertemente que, como ves, aún no me abandona.

Amor condújonos a una muerte:
el alma que nos mató caína tiene que la espera.
Así ella estas palabras dijo.

Al oír aquellas almas desgraciadas, abatí el rostro, y tan abatido lo tuve,
que el Poeta me dijo: −¿Qué estás pensando? (…)

Luego para hablarles me volví a ellos

diciendo: −Francesca, tus martirios

me hacen llorar, triste y piadoso.

En tiempo de los dulces suspiros, dime pues ¿Cómo amor os permitió conocer deseos tan peligrosos?

Y ella a mí: −No hay mayor dolor, que, en la miseria recordar el feliz tiempo, y eso tu Doctor lo sabe.

Pero si conocer la primera raíz de nuestro amor deseas tanto, haré como el que llora y habla.

Por entretenernos leíamos un día

de Lancelote, cómo el amor lo oprimiera; estábamos solos, y sin sospecha alguna.

Muchas veces los ojos túvonos suspensos

la lectura, y descolorido el rostro:
mas sólo un punto nos dejó vencidos.

Cuando leímos que la deseada risa besada fue por tal amante, este que nunca de mí se había apartado

temblando entero me besó en la boca: el libro fue y su autor, para nos Galeoto, y desde entonces no más ya no leímos.

Mientras el espíritu estas cosas decía el otro lloraba tanto que de piedad yo vine a menos como si muriera;

y caí como un cuerpo muerto cae.

Dante Alighieri


1.           En relación con el pasaje del canto V del infierno de la Divina comedia, responde:

·              ¿Qué visión nos presenta el poeta sobre el castigo de los condenados?

·              ¿Cuál es el motivo que le permite al poeta invocar a los condenados?

·              ¿Cómo describe Francesca la causa de su condena?

·              ¿Los condenados muestran arrepentimiento? ¿Por qué?

2.           ¿Qué sentido tiene el amor para Francesca y Paolo?

3.           En el infierno de la Divina comedia, los castigos corresponden a la condición moral de la falta que cometieron los condenados. En tu opinión, ¿cuál es la falta que comete la pareja que dialoga con el poeta? Justifica tu respuesta.

4.           Francesca y Paolo fueron condenados eternamente. ¿Se conserva su amor más allá de la muerte? Justifica tu respuesta.



Comentarios

Entradas populares de este blog

TEXTO NARRATIVO: LA ANÉCDOTA. TEMÁTICA 10.

El cuento de terror: características, clasificación, personajes, recursos de estilo y temáticos. 10.

ACTIVIDAD DE COMPRENSION DE LITERATURA 11. INDICADOR 1. ETAPA 1